Siempre Venezuela se destacó por ser una potencia petrolera en Sudamérica, yo aun recuerdo algunas postales de atardeceres con torres petroleras en medio, un país que exportaba reinas de belleza pues en su haber varias ganaron el titulo de miss universo y producir grandes novelas para la televisión, pero desde el final de los 90, es una isla de problemas que es como una piedra mas en el zapato de la región.
Con el naciente régimen del comandante Hugo Chávez, quien dos veces intento derrocar a los gobiernos de turno aparecía como la esperanza de un mejor futuro, ingresando con la idea de traer el socialismo del siglo XXI, con justicia social, mejor educación, trabajo y terminar con el estatus quo que durante tiempo decía, solo beneficiada a la oligarquía que ejercía Acción Democrática y el COPEI , teniendo como figuras emblemáticas a Carlos Ándres Pérez y Rafael Caldera como cabezas visibles, pero con el siglo en marcha y casi 30 años en el poder la realidad ha demostrado que el socialismo prometedor de Chávez Frias solo fue un espejismo con un balance en rojo.
El motor de la economía venezolana es el petroleo y fue le gancho para que en los 80, muchos peruanos también emigraran al país llanero, porque los millones obtenidos por el oro negro permitía un ingreso per capita alto en la vida de sus ciudadanos, con gran cantidad de personas con empleos bien pagados, pero la gestión del comandante viró su mirada hacia Cuba, tratando de imitar lo hecho por Fidel Castro, asimismo Nicaragua y Rusia, regalando literalmente la materia prima, sin pensar que este recurso es limitado y lo obtenido por esto no se invertía en generación de empleos sino en programas sociales con tendencia populista, ocasionando en las nuevas generaciones la costumbre de esperar todo del gobierno sin esforzarse por obtener una justa ganancia.
Como siempre sucede, esta isla de la fantasía donde para el anfitrión Nicolas Maduro, todo era felicidad, convulsionó en protestas populares y para reprimirla armó a su Guardia Bolivariana que contaban con licencia para golpear, torturar y matar. Esto trajo como consecuencia una baja en los ingresos con sueldos de veinte dolares y una inflación galopante que obligo a muchos a vender todo con el propósito de irse a otro país, pero la primera traba era la baja cotización del dolar, la imposición de las cartillas de comida o sea su revolución bolivariana era soló para el gobernante y sus allegados.
Lo que normalmente se usa en democracia es la elección popular, pero Chavez y su maquinaria había copado todo el sistema, porque a su muerte como en una monarquía la presidencia la heredo Nicolas Maduro, uniéndose la izquierda para tratar de vencer limpiamente al "delfin chavists", pero todo estaba manipulado y así fue en otros procesos. Para ir ganando terreno el Presidente comenzó a dividir a sus opositores, dando como resultado que hoy los izquierdistas se acusan mutuamente de traicionar el objetivo principal, sin recordar que "divide y reinaras" debiendo aplicar mejor el dicho que "la unión hace la fuerza".
La otra arista de este problema es que nuestro país ya asila a casi cien mil venezolanos que ya no solo los vemos vendiendo arepas o tisana en la calle, sino en toda clase de negocio, lo que ha provocado en redes sociales e incluso un congresista actitudes xenofobas para impedir que el numero aumente, pero según las estadísticas del Ministerio de Trabajo el empleo de los extranjeros no ha creado crisis alguna. Por otro lado con una Asamblea Constituyente chavista, hace y deshace lo que quiere ha convocado a elecciones presidenciales solo para mantener en el poder a Maduro.
Finalmente, los 20 mil documentos y exhortaciones de la ONU, OEA, el Grupo de Lima o similares solo es tinta solo papel porque Venezuela sigue siendo una isla perdida en el mapa terrestre, dejando en claro que la diplomacia solo es eso, no obliga a nada a un infractor. Pero el ayudar a los refugiados soluciona en parte el problema, porque " no hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista", y gran parte de la salir de esta crisis esta en manos de los mismos llaneros.